sábado, 13 de noviembre de 2010

Somos Margarita Verde...Lo que TÚ hagas cuentas



En diciembre del 2009 se formalizó el nacimiento de la ONG Somos Margarita Verde con el fin de crear consecuencia en la labor que han realizado durante varios años la especialista en turismo Patricia Chalbaud y el comunicador social Daniel Delgado, en el campo ambientalista. Patricia explica que la idea principal que los motiva es estructurar, a través de los medios, una campaña que “se escuche, que sensibilice, que llegue por cualquier parte” con el fin de contribuir a generar un cambio en el comportamiento de las personas en lo referente a la mejora de nuestro medioambiente.
Chalbaud, a través de la experiencia que ha desarrollado en el turismo, se da cuenta de la falta de conciencia ambiental existente en Margarita, tanto de las personas que hacen vida aquí como del turista, y comenta que “para poder hacer entender al turista que debe respetar ciertas áreas o que se comporte de cierta manera primero debemos empezar a hacerlo nosotros”. Como consecuencia de esto, y en conjunto con Delgado, empiezan a desarrollar la imagen comercial Somos Margarita, con el fin de iniciar un camino de ecoturismo en la isla.
En el 2009 lanzan como slogan la frase Somos Margarita Verde,  esta idea se promueve principalmente a través de la pagina web y, adicionalmente, es integrado un espacio (con el mismo nombre) en su programa de radio Somos Margarita. De esta manera, desarrollan una campaña ecológica con el fin de brindar aliento y motivar a personas que están dispuestas a colaborar y a recibir información para llevar una mejor relación con su entorno.  “Creemos en que el ser humano sí va a dar ese salto para tomar conciencia”, comentan en la entrevista, por lo que proponen “empezar por lo más sencillo, por lo que está en las manos de cada quien, apoyándose en las  herramientas que maneja cada quien y tomando acciones en vez de quejarse”.
Daniel Delgado explica que la labor de Somos Margarita Verde se desarrolla fundamentalmente en 4 áreas: la educación ambiental, a través de los medios de comunicación que manejan (blog, radio etc); el ecoturismo, por medio de la agencia de turismo que poseen, involucrando charlas a diferentes públicos e igualmente con el apoyo de los medios; la asesoría ambiental, promoviendo la responsabilidad social empresarial y la imagen con sello verde; y el reciclaje.
Entre los proyectos que están desarrollando actualmente, se manifiesta la campaña “lo que TÚ hagas cuenta”, la cual promueve que el individuo debe tomar acción frente a la colaboración que puedanprestar para mejorar la relación con el medioambiental, para esto han planificado la difusión de películas e información para sensibilizar a la población, destacándose la proyección del documental “HOME” y el foro de “Ecoeficiencia y Responsabilidad Social Empresarial”.
Patricia considera que las fallas existente en el campo turístico a nivel de conciencia ambiental surgen porque las personas no tienen el conocimiento de cómo hacer las cosas mejor. Por falta de esa educación que se recibe en casa en los primeros años de vida, “es más allá de la educación en la universidad o en la institución, es educación que sensibilice con el entorno, con la naturaleza…al atentar contra la naturaleza se está atentando contra uno mismo, contra tu gente y tus hijos…hay que impartir valores”.
Si quieres conocer más sobre la labor de esta ONG, formar parte de su grupo de voluntarios o asistir a los eventos que están organizando visita http://somosmargaritaverde.blogspot.com

viernes, 29 de octubre de 2010

La Cultura y el Plástico

Tu basura, TÚ RESPONSABILIDAD

 

Si supiera que el mundo se acaba mañana,
yo, hoy todavía, plantaría un árbol.
Martin Luther King

El plástico, producto derivado del petróleo que se presenta en nuestro día a día en infinidad de formas para innumerables usos, ha beneficiado a la industria y al individuo principalmente en el campo de la construcción y el empaquetado. Sin embargo, la dependencia que se ha desarrollado en la sociedad por este material ha ocasionado que aumente su volumen de producción y consumo alarmantemente, generándose graves consecuencias ambientales debido al lento proceso de biodegradación del material. Es urgente tomar conciencia del efecto del uso de material plástico y por ende moderar su uso.

La sociedad venezolana, en particular, se caracteriza por medir la calidad de servicio en base a la cantidad de plástico se le ofrece al cliente. Esta es una actitud propia tanto en los expendedores del servicio como en los consumidores. Así, por ejemplo, para el comerciante ofrecer una bolsa plástica por cualquier tontería que se compra es una demostración de buen servicio y si colocamos bolsas dobles por cada 3 o 4 artículos que las personas adquieran, sin importar su peso, mucho mejor. Y no es para menos, ya que la mayoría de los consumidores exigen que todo su mercado sea puesto en dobles bolsas plásticas, aunque éstas resistan de 3 a 5 kilos y sólo les estén llenando bolsas con menos de 3 kilos y, ni pensar, que algún comercio no ofrezca bolsas cuando las personas adquieran sólo un artículo fácil de llevar en la mano, porque eso sería “un abuso”.

Si buscamos culpables en este tema, los responsables somos todos, desde los productores de bolsas plásticas y envases no retornables, cuyo afán de lucro rápido y fácil les resta capacidad de inventiva para explorar otras líneas de producción, como el dueño del comercio que incentiva su uso y no da entrenamiento a su personal para que, a su vez, transmitan el mensaje a los clientes sobre las cualidades (peso límite) de las bolsas que el negocio utiliza; y por supuesto el mismo consumidor por aceptar y exigir que se le den bolsas innecesarias. ¿Acaso las personas piensan que todas esas bolsas que se producen, que nos dan y que contaminan nuestras aguas y suelos no las estamos pagando nosotros y  es un regalo por nuestra compra?

Me parece inconcebible ir a diferentes cadenas de comercio y que me exijan tomar una bolsa para poder salir de la tienda, como si la factura de pago de mis enceres no justificara la compra de los productos que llevo. A esto podrían agregarse muchísimos otros ejemplos, como el nefasto hábito de colocar las frutas separadamente en bolsas para llevarla a la caja registradora y consecuentemente ser colocada en otra bolsa de plástico con asas. O el excesivo uso de anime en diferentes establecimientos para vender quesos o embutidos, ¿será que ya no existe el papel encerado que se utilizaba cuando era pequeña?

Algunas iniciativas y consejos
Afortunadamente, se está ampliando la promoción del uso de las llamadas bolsas ecológicas, la cuáles por ser re-usables brindan la posibilidad de disminuir el consumo de bolsas plásticas por persona. Sin embargo, la manera como se gestiona el producto, sin la existencia de una campaña educativa, podría no dar los resultados necesarios, ya que bajo el punto de vista de muchas personas las bolsas plásticas son gratis y se debe pagar por las re-usables. Lo ideal sería aumentar evidentemente el costo de las plásticas por compra personal, para que quien use las “ecológicas” note un beneficio económico en sus compras y no esté pagando por el consumo de las plásticas de los demás.

En muchos otros países se fomenta el bajo consumo de éste artículo, por lo que el consumidor tiene derecho a utilizar una bolsa, dependiendo de su compra, y las otras tienen cargos extras.

Desde hace unos años intento no aceptar bolsas plásticas y de hacerlo lo hago de manera concienzuda pensando en las pocas que podría necesitar en determinados momentos. No se trata de no usar más nunca una bolsa plástica (lo que en realidad sería utópico), la idea es disminuir a gran escala el consumo de éstas por persona y reutilizar al máximo las que tengamos, así como abrir los ojos ante esta terrible cultura plástica en la que estamos envueltos.

lunes, 27 de septiembre de 2010

10/10/10. Día de acción contra el cambio climático




Grupos ambientalistas a nivel mundial, en apoyo a la campaña internacional 350.org, hacen un llamado a todas las personas en el mundo para que se unan este 10 de Octubre a la fiesta en pro de buscar soluciones que mitiguen el cambio climático.

La campaña 350 involucra el desarrollo de diferentes actividades en diversas locaciones del mundo con el fin de llamar la atención de los dirigentes políticos del mundo ante la problemática ambiental que estamos viviendo y convencerlos de que tomen acciones contundentes para disminuir la emisiones de dióxido de carbono hacia la atmósfera.

¿350?
El número 350 ppm (partes por millón), es el máximo nivel de CO2 que debería haber en la atmósfera, según recomiendan varios científicos expertos en el tema. En la actualidad el nivel de dióxido de carbono en la atmósfera supera las 390ppm.

¿Cómo participar?
Para este día muchos países se han integrado al llamado. Plantar un árbol, rodar en bicicleta, instalar páneles solares, proporcionar charlas informativas y educativas sobre el tema son algunas de las acciones que se desarrollarán internacionalmente.

Por nuestra parte, Venezuela no se queda afuera de esta celebración, en Barinas se está organizando un “Rally de Rafting Ecológico” y el “Día Eco Visual”, GREENVENEZUELA está promoviendo, en Maracay, la formación de una cadeneta humana, pero para asegurar asistencia lo celebrarán el día 09. Adicionalmente, en Caracas, habrán varios foros y jornadas de plantación de árboles, entre otras actividades.

Puedes conseguir más información en el website: www.350.org o en su versión en español www.350.org/es/ . Además, tienes la oportunidad de organizar tu propia actividad, lo importante es involucrar a la mayor cantidad de personas en este evento para crear mayor alcance y hacernos oir. Participa y c

viernes, 17 de septiembre de 2010

ASOPLAYA invita a todos a ir a la playa



En el marco del Día Mundial de las Playas, Ketthy Delgado, Directora General de ASOPLAYA, presentó el plan de trabajo a desarrollarse en Nueva Esparta para esta 20ª edición, destacando el interés de alcanzar un mayor impacto a largo plazo que en años anteriores.
ASOPLAYA es la asociación encargada en la planificación y coordinación de este evento en el Estado Nueva Esparta. Delgado comentó que el objetivo de la celebración de esta efeméride ambiental es “estimular y promover la preservación del medioambiente y sus recursos, a través de un inventario de desechos sólidos en las principales playas de Venezuela (en este caso) y el mundo”. Para esto se organizan jornadas de recolección de desechos en diferentes playas  y se invita a diversos grupos ambientales a unir esfuerzos.
Ketthy Delgado también expresó que “el evento ofrece una experiencia activa de clasificación y cuantificación de desechos sólidos y análisis de las consecuencias de la presencia de estos desperdicios en el área”, de esta manera se podrá identificar qué tipo de desecho es más común en un área determinada y así se podrán diseñar y desarrollar estrategias adecuadas para disminuir el problema,  con fin de erradicarlo a futuro.  Por lo tanto, los grupos participantes -conformados por empresas del sector privado, cooperativas, ONGs, organismos del Estado e individuales- deberán hacer una recolección selectiva de los desechos para luego inventariarlos. Adicionalmente, esto brindará como ventaja el aprovechamiento de los materiales con potencial a ser reciclado, como es el caso del vidrio que será recolectado y trasladado por CSPA hacia el centro de reciclaje de vidrio de la organización ADAN.
A partir de esta edición, ASOPLAYA busca ir más allá de sólo sanear las playas,   por lo que al finalizar la jornada de recolección de desechos se desarrollarán jornadas de sensibilización ambiental en las comunidades aledañas a estas playas, además se ha convocado a una mesa de trabajo para crear programas de educación ambiental y manejo de los desechos sólidos  a largo plazo, para así crear un mayor impacto, solucionar problemas ambientales muy marcados en la región insular y obtener un mayor beneficio del esfuerzo de los participantes durante este día.
Si se encuentran en el estado Nueva Esparta se les invita a participar en las actividades a realizar este sábado 18 de septiembre. Para mayor información pueden escribir a asoplaya@gmail.com

domingo, 12 de septiembre de 2010

Distinguir entre Botar Basura y Reciclar


Tu basura, TU RESPONSABILIDAD

 
    
Saber no es suficiente, debemos aplicar.
 Desear no es suficiente, debemos hacer.
(JW. Goethe)


En Venezuela, la aplicación de los principios del reciclaje ha pasado a ser un aspecto de menor importancia para los entes organizadores de campañas de educación ambiental a lo largo de los años. La mayoría de las campañas de sensibilización se han dirigido a enseñar a los ciudadanos a botar la basura en los pipotes, sin profundizar en la separación de los residuos por categoría. Esto es comprensible ante la evidente falta de conciencia de un gran porcentaje de la individuos quienes no disponen los desechos en los lugares adecuados, generando así, (entre otros inconvenientes), la proliferación de plagas y por supuesto el aumento de los niveles de contaminación en suelos y agua.

Sin embargo, la saturación de los vertederos de basura en el país, ocasionada por la falta de gestión general en el manejo de los desechos y residuos sólidos es otro grave problema que debemos enfrentar y para su solución se amerita integrar en las estrategias de educación ambiental la formación de una cultura de reciclaje en el país.

Sobre el reciclaje
El término “reciclaje” se refiere al proceso que abarca el aprovechamiento de los materiales o productos ya utilizados para ser empleados como materia prima para la fabricación de nuevos productos. Éste proceso maneja como estrategia las 3R: reducir, re-usar y reciclar. Es decir,  para obtener un buen sistema de gestión de los desechos sólidos es primordial reducir la cantidad de desechos que generamos, re-usar la mayor cantidad de veces los materiales y/o productos y finalmente optar por el reciclaje.

Fortalecer la cadena de reciclaje
Para desarrollar y fortalecer un buen sistema de gestión de manejo de los residuos y desechos sólidos es primordial crear redes o alianzas, en otras palabras, es vital el trabajo en conjunto de individuos, comunidades e instituciones (incluyendo escuelas, centros comunales, instituciones, etc) y por supuesto gobierno.

En este contexto, se hace primordial elaborar campañas y estrategias de educación ambiental que difundan ampliamente la información necesaria para cambiar los hábitos del individuo al momento de deshacerse de algún producto. Se debe hacer énfasis en la responsabilidad de cada individuo por los residuos y desechos que genera y eso implica no convertir en BASURA aquellos materiales que pueden ser aprovechados tanto para su reutilización como para su reciclaje. También es importante educar a la población sobre el cómo separar los residuos, cuáles materiales y/o productos pueden ser reciclados y cuáles no, etc. Por ello he aquí una guía para aprender al respecto: Guía para la Separación en Origen

Los problemas existentes por el mal manejo de los desechos sólidos nos atañen a todos y sólo pueden ser solventados con la participación de cada uno de nosotros. Haciendo de lado que en nuestro país existe una marcada desinformación sobre el tema, afortunadamente hay grupos u organizaciones cada día más diversos y extendidos que fomentan la cultura de reciclaje. Algunos de estos grupos manejan planes educativos en escuelas y comunidades, así como otros poseen la infraestructura para reciclar. Lamentablemente, en ocasiones muchos de estos pasan desapercibidos ante los ojos de la gran mayoría de las personas por falta de visión o fallas en sus estrategias de comunicación. Hay que saber distinguir entre botar basura, reducir, reusar y reciclar.

lunes, 21 de junio de 2010

Viajero Responsable

Especial agradecimiento al voluntario internacional Ulrik Pedersen

“Nunca debe el hombre lamentarse de los tiempos en que vive, pues esto no le servirá de nada. En cambio, en su poder está siempre mejorarlos”.
Thomas Carlyle

Con la llegada de las temporadas vacacionales,  también arriban las inquietudes de diferentes sectores de la población por temas relacionados con la conservación y el mantenimiento de los espacios naturales. Esto se debe a la ausencia del sentimiento de pertenencia de muchos viajeros, quienes no asimilan que vivimos en un mundo formado por ecosistemas y que sus acciones afectan tanto a su entorno como a ellos mismos.

El mal hábito de dejar latas y botellas en el suelo o en la arena, así como arrojar basura por la ventana del carro o dejar bolsas de basuras en cualquier parte de la carretera o en campamentos públicos, muestran el bajo nivel de educación de las personas y conlleva contaminación y pérdida del atractivo turístico de nuestros espacios naturales.

Ciertamente,  el turismo es una fuente importante de ingreso económico para las poblaciones y por ende el país. Pero el interés de obtener un beneficio directo de las temporadas vacacionales por parte los pobladores de zonas aledañas a los centros de mayor atractivo turístico, así como por parte de los entes gubernamentales, debe estar acompañado  de un control del turista, así como de la información necesaria acerca de las condiciones de uso y disfrute de los espacios naturales.

Nuestra responsabilidad como viajeros
Pero también el viajero es responsable de conservar estos espacios. Principalmente, el viajero debe respetar la señalización de prevención y cuidados de áreas específicas en cada región, ya que éstas están adaptadas a las necesidades del entorno. Hay que prestar atención y acatar los mensajes de los carteles que, entre otras cosas,  llaman  a “No botar basura” en las playas (eso incluye colillas de cigarros, chapas, etc.) por razones obvias de salubridad y para la conservación de los espacios para futuras generaciones. Existen otros carteles que, como en el caso de la Isla Margarita, solicitan al visitante mantenerse alejados de determinados sectores de la playa por ser espacios donde las tortugas marinas han desovado. Otro ejemplo que cabe destacar, es el de algunos carteles de la Gran Sabana donde se les solicita a los turistas que saquen su basura fuera del Parque Nacional; esto, porque, por muchas razones, en él no existe un sistema apropiado para la recolección.

De igual manera, es importante apoyar las acciones realizadas por pequeños grupos en pro de la conservación. Cada día son más numerosos los espacios naturales con contenedores de desechos que invitan al visitante a disponer la basura por categoría (vidrio, papel, plástico). Sin embargo,  muchas personas utilizan estos contenedores y no toman en cuenta la simbología que los identifica y distingue, dificultando consecuentemente el buen manejo de los desechos por parte de estas nobles organizaciones que sólo buscan colaborar.

Hay que tomar conciencia, de verdad, acerca de las condiciones de uso y disfrute de los hermosos espacios que todavía nos prodiga la naturaleza. Sólo así, podremos contar con un espacio de esparcimiento para cuando queramos volver.

viernes, 28 de mayo de 2010

Consumidor Ecológico




“La constancia es la virtud por la que todas las cosas dan fruto”
Arturo Graf

El consumidor ecológico es aquel comprador o usuario que al momento de decidir por la adquisición de un bien o servicio opta por los que están etiquetados como orgánicos, eco-amigables o ecológicos. Forma parte de un mercado que está constantemente transformando su percepción del entorno a medida que va adquiriendo más información que le ayude a contribuir con la mejoría del ambiente. Es un preocupado activista quien busca adoptar hábitos que eleven su nivel de compromiso hacia un estilo de vida cada vez más “verde”.

El consumidor ecológico es pieza clave para la transformación de mercados y por lo tanto para la del aparato productivo.

Nuestra sociedad
Vivimos en una sociedad donde la industria incentiva el consumo y el uso de empaques. Formamos parte de un sistema “throw-away”, es decir, compramos para desechar. Los productos están fabricados para durar un tiempo determinado, luego ser desechados y sustituidos por nuevos o, en el mejor de los casos, podríamos sustituir sus partes por nuevas durante un lapso de tiempo. Adicionalmente, la existencia de empaques para proteger o publicitar un producto contribuye al aumento en la generación de desechos sólidos.

Los productos poseen una vida útil cada vez más corta. Esto se hace cada vez más evidente y se debe a la necesidad de los fabricantes de aumentar sus ganancias vendiendo más productos. Manifestándose en la evolución acelerada de la tecnología que obliga a adquirir productos más actualizados como es el caso de los artículos en telefonía celular o las cámaras fotográficas y los cambios constantes en las modas.

Con respecto a los empaques, ciertamente, cumplen varias funciones: protegen los artículos por más tiempo y durante la fase de su distribución, además contribuyen a introducir, refrescar o fortalecer las marca. Pero en la mayoría de las ocasiones los productos presentan exceso de empaques, ya que cada uno de estos provee una función específica. Por ejemplo, hay productos que vienen envueltos en una bolsa de plástico para proteger su frescura, luego tienen un cartón que lo separa de la caja para que el artículo no sufra ningún daño mientras es trasladado, obviamente la caja externa es la que promociona la marca a la que pertenece el producto, junto con las especificaciones e indicaciones referentes a su uso e ingredientes que posee y finalmente ésta es envuelta nuevamente en plástico para proteger dicha información.

De consumidor a consumidor ecológico
Si el consumidor no se toma el tiempo para escoger artículos de calidad, tomando en cuenta su vida útil, al poco tiempo deberá invertir en un artículo para sustituir al anterior. Además, es el consumidor quien debe pagar, tanto el recargo del costo del producto por los empaques que este posee como impuestos para la recolección de estos desechos y es quien se ve afectado también por las consecuencias ambientales que crea manufacturar y desechar estos productos o empaques.

Por éstas y otras razones, las personas deben elevar su nivel de compromiso con el medio ambiente y preocuparse por adquirir productos de calidad que garanticen una larga vida útil, brinden la oportunidad de extender su funcionamiento sustituyendo algunas de sus partes por repuestos y generen menos desechos por su empaque o composición; obligando así a las empresas a ser más competitivas ofreciendo mejores opciones de compra de este tipo de productos, ya que el consumidor formará parte de un mercado que las empresas productoras querrán satisfacer.

Mientras más consumidores ecológicos existan, mayor oferta de productos ecológicos, orgánicos y eco-amigables habrá.

miércoles, 24 de marzo de 2010

De las Etiquetas: Productos Ecológicos y Eco-Amigables (II)

 
Trata de dejar el mundo en mejores condiciones que las que tenía cuando llegaste a él
(Sir Robert Baden Powell)


Los productos o servicios ecológicos y eco-amigables están directamente vinculados con la labor de la empresa que los crea. Debería depender de su responsabilidad a nivel ambiental y social que utilicen o no alguna de estas etiquetas en sus productos, pero recordemos que en muchas ocasiones son empleadas sólo como estrategias manipuladoras de mercadeo. Por lo tanto, es importante entender el verdadero significado de estos términos para poder distinguir su buen uso. Además, queda de parte del consumidor apoyar estos productos para que aumenten su variedad en el mercado y para que las empresas se sientan en la obligación de adoptar y desarrollar una filosofía de responsabilidad con el ambiente.

Ecológicos. Factores a evaluar
Aquellas compañías que manejan procesos eficientes, crean productos o servicios de bajo o ningún impacto con el ambiente y, que con el paso del tiempo, buscan aumentar su nivel de eficiencia y de mejor manejo de los recursos, son las únicas que deberían catalogar a sus productos o servicios como ecológicos.

El compromiso ambiental de las empresas es medido y va aumentando a través del tiempo y se evalúa mediante la eficiencia en el manejo de recursos durante sus procesos de producción, almacenamiento y distribución, por ejemplo: se toma en cuenta el nivel de consumo de energía y agua, las materias primas orgánicas empleadas, el manejo y destino de los residuos que genera, así como, si estos contaminan o no.

Lamentablemente esta información no está a simple vista del consumidor final, por lo que éste deberá fijar su atención en lo que adquiere. Al momento de comprar un producto, o recibir un servicio, el consumidor puede guiarse por otros aspectos que sí están a su alcance, por ejemplo: existen productos que incluyen información sobre su vida útil y los niveles de consumo de energía o agua que requieren. Como es el caso de algunos electrodomésticos o aparatos electrónicos.

Es cierto que, actualmente, existen quienes manejan herramientas y tecnologías que contribuyen a generar un menor impacto sobre el medioambiente, pero no se puede ignorar la labor realizada por otras compañías quienes poco a poco van integrando y desarrollando métodos “eco-amigables”.

Eco-amigables
Los productos eco-amigables manifiestan su filosofía ambientalista de diferentes maneras. Por ejemplo, tratan de eliminar el uso de químicos y utilizan productos biodegradables en sus procesos, al empaquetar sus productos evitan el exceso de éste, disminuyen el uso de plástico y/o utilizan empaques que pueden ser reciclados o hechos con materiales reciclados.

En el caso de los servicios, muchas veces es más sencillo identificar aquellos que manejan una filosofía “ecológica o eco-amigable”, ya que será demostrado durante el desarrollo y disfrute del mismo. Tiendas que disminuyen o eliminan el uso de bolsas plásticas y optan por las de cartón o tela, cafés u otros locales de comida donde se utilizan tazas o vasos de algún material diferente al plástico, comercios que promueven el reciclaje de empaques, tour-operadores que brindan un servicio eco o geo turístico, entre otros.
 

domingo, 7 de marzo de 2010

De las Etiquetas: Productos Orgánicos (I)

 


No se puede creer en lo que no se entiende
(P. Abelard)

 
Desde hace varios años se ha hecho más evidente la presencia en el mercado de productos y servicios etiquetados como orgánicos, ecológicos o en otros casos eco-amigables. En ocasiones estos términos se utilizan como herramientas de mercadeo para catalogar productos y servicios que verdaderamente no poseen los atributos o características merecedores de estos. Existen diferencias importantes que se deben conocer para mejorar nuestra decisión de compra como consumidor y no dejarnos llevar sólo por estrategias de mercadeo manipuladoras.

El uso de esta terminología se ha originado para diferenciar productos que por su manufacturación, ingredientes, empaques u otros particularidades generan un menor o ningún impacto sobre el medio ambiente. A diferencia de otros que por emplear químicos o tecnologías de diferentes estilos en estos procesos afectan tanto al medio ambiente como al consumidor.

Los antecedentes
La tendencia de la industria de acelerar procesos de producción para incrementar sus ganancias con rapidez, asistir mercados cada vez más grandes y ganarle en ventas a la competencia, es una de las causas para el uso de estas etiquetas.

En la producción de bienes y servicios se hace el uso de tecnologías que son nocivas para la salud. A muchos alimentos se le agregan químicos para que crezcan más rápido o se conserven por más tiempo. A los animales comestibles, por ejemplo, se les inyectan hormonas en sus dietas, además de criarlos en espacios reducidos donde están hacinados unos con otros, coartando su libertad de movimiento. También se crean ambientes hostiles dónde estos son sometidos a luz artificial constante para simular la luz del día y acelerar su proceso de crecimiento y engorde.

Lo grave, además de la tortura por la que pasan los animales y el daño que se hace al ambiente con el uso de estos químicos, es que somos nosotros los seres humanos, quienes consumimos esos productos y quienes estamos alterando nuestro medioambiente.

Sobre los productos orgánicos
Afortunadamente algunos productores mantienen o están adoptando sistemas de producción naturales y son estos productos los que deben utilizar el apelativo “producto orgánico”. Los productos orgánicos son aquellos bienes alimenticios en cuyo proceso de siembra, cosecha y distribución no han sido contaminados por fertilizantes, pesticidas o preservativos químicos. Han crecido bajos técnicas agrícolas tradicionales sin contacto con químicos o procesos que alteren sus condiciones naturales. Por ejemplo, las frutas hortalizas o vegetales han sido cosechadas luego de culminar su período de  desarrollo natural, no han sido afectadas por químicos que aceleran este proceso. De igual manera en el caso de la carne de animales, ya sean blancas o rojas y los huevos se utiliza el término orgánico cuando los animales han crecido espacios amplios, dónde pueden movilizarse con cierta libertad y no han sido hacinados ni alimentados con hormonas como es un típico caso del pollo.

Adquirir estos productos orgánicos contribuye con la producción local, ya que los productores buscarán mercadear sus productos en las cercanías de donde son cosechados para no aplicarle preservativos. Además, son más frescos y sanos.


martes, 12 de enero de 2010

Agua

Conéctate con la Tierra 



La sabiduría es hija de la experiencia.
(Leonardo Da Vinci)

El cambio climático a nivel mundial es evidente para los ojos de cualquier ser humano, también lo es uno de sus efectos en los diferentes países: la variación de los niveles en la reserva del líquido vital para la existencia de todo ser vivo, es decir, el agua.

La naturaleza enseña
Algunos científicos tienen la teoría del calentamiento global como causante y acelerador de este proceso; en caso contrario los disidentes a esta teoría alegan que esto no es la causa, pero cualquiera sea la versión del por qué no es el tema a desarrollar en este artículo, ya que eso no hace algún cambio de la realidad. Lo cierto es que los pueblos han aprendido de los ritmos de la naturaleza y así seguirá siendo. Por ejemplo, en Australia, tras los fuertes períodos de sequía que caracterizaron por muchos años a un gran porcentaje del territorio, sus habitantes se vieron en la necesidad de desarrollar un estilo de vida ahorrativo de agua. Las personas debían ducharse en un máximo de 3 o 4 minutos, las casas poseían (aún lo tienen) pequeños relojes de arena para contabilizar el tiempo de baño; en el lavaplatos se colocaba un tapón para mantener agua caliente con jabón y sumergir allí los platos sucios, luego estos se restregaban y secaban sin enjuagar; en el campo el retrete carecía de agua por lo que se creaba una especie letrina que una vez utilizada se le ponía aserrín para absorber los malos olores y evitar la propagación de plagas. En Australia muchas de estas costumbres se mantienen a pesar de manifestarse el cambio climático con aumento de las lluvias, ya que han aprendido a apreciar sus recursos en base a la experiencia.

Similarmente, Arabia Saudita se ha caracterizado por la escasez de agua obligando a las personas a buscar estrategias de reciclado de ésta: la utilizada para el aseo personal luego se reusa en otras tareas como el regado de plantas, existen plantas de tratado de agua y desalinizadoras.

Nos toca aprender
En contraste, Venezuela siempre ha gozado de la abundancia del agua así como de otros recursos y nunca se ha generado un nivel de conciencia de ahorro de estos, incluso cuando muchos de los habitantes del país son inmigrantes o de ascendencia extranjera, por lo que conocen estrategias de ahorro aplicadas en sus países de origen.

Esto ha permitido mantener una actitud de despilfarro de nuestros recursos. Hemos gozado de largas duchas, así como de lavar carros, vajilla, ropa u otros sin preocuparnos por la cantidad de agua utilizada y manteniendo en todo momento la llave del agua abierta, los niños han disfrutado de juegos con mangueras de aguas, incluso hay personas quienes prefieren lavar los pisos con éstas y obviando la posibilidad de usar un cepillo, coleto u otro.

Sin embargo, hoy en día los cambios climáticos nos están afectando como al resto del mundo, por lo tanto es hora de reflexionar al respecto y cambiar nuestro estilo de vida. Es importante tomar medidas, porque es un hecho la escasez de este preciado líquido en nuestro país y si no queremos agravar más la situación, que nos afecta directamente a nosotros, es prioritario cambiar nuestros hábitos de consumo del mismo. Alternativas para solucionar y aminorar los problemas siempre hay, sólo debemos activar nuestra conciencia y tomar decisiones al respecto.