domingo, 17 de mayo de 2009

Focalizar los obstáculos



Conócete, acéptate, supérate
(San Agustín)


Manteniendo en todo momento ideas positivas y creyendo firmemente que los cambios son posibles cuando se empieza por lo pequeño, muchas personas -como se ha comentado anteriormente-, están colaborando con la problemática ambiental integrando en su estilo de vida algunos hábitos que permiten generar un menor impacto en el medio ambiente.

No es fácil, sin embargo, adoptar un estilo de vida verde. La sociedad, decía Emilio Durkheim –padre de la sociología-, pesa moralmente sobre el individuo. En ocasiones, las personas se sienten cohibidas de emprender un activismo ambientalista por la presencia de obstáculos como el temor a ser juzgado por los demás, la falta de información sobre el tema y la ausencia de entes que contribuyan a dar continuidad a sus iniciativas. La necesidad de ser aceptado por los pares conlleva muchas veces el sometimiento del individuo a los designios del grupo y si una persona no posee suficientes convicciones acerca de su activismo, puede que sucumba ante los valores depredadores que predominan.

Por ello, debemos manejar la información adecuada para afianzar el por qué de nuestras convicciones y poder así defender con propiedad el estilo de vida responsable frente a las críticas que ésta pueda generar. Importante es hacer consciente el motivo por el cual actuamos de esta y no de otra manera, así como reafirmar nuestro carácter y sistema de valores para poder asumir actitudes con firmeza y no dejarnos contaminar por las actitudes pesimistas de los demás. Los cambios en general no se dan de un día para otro y menos en un ámbito tan complejo como el de las relaciones hombre-ambiente donde se requiere una modificación de conducta. En este campo es común recibir críticas o comentarios pesimistas por parte de personas incrédulas o insensibles que pueden más bien socavar nuestro comportamiento.

Pero la lucha es luchando. En la medida en que las personas se acepten a sí mismas como consumidores responsables y pregunten o exijan información sobre el tema, el mundo se irá adaptando gradualmente a sus exigencias. Recordemos la frase “el cliente siempre tiene la razón”, la cual refleja la importancia que tiene el consumidor dentro del sistema de comercio. Realmente el mundo económico se mueve en torno a las exigencias del consumidor. Si bien los productores buscan siempre generar necesidades muchas veces artificiales para poder vender sus productos, al final ellos terminan adaptándose a las exigencias del mercado. De allí que si el consumidor toma conciencia de su poder en la economía y empieza a demandar productos con un envase básico, que a la vez sea retornable, reciclable y/o que provengan de materiales ya reciclados, las empresas empezarán a cambiar sus tecnologías de producción y a satisfacer sus requerimientos ecológicos.

No olvidemos tampoco luchar por un buen sistema de reciclaje en la localidad. Muchas personas suelen interesarse por el reciclaje, y en efecto, separan apropiadamente los residuos en sus casas, pero lo hacen solamente en su casa y no en la oficina u otros ámbitos donde se desenvuelve su día a día porque desconocen los alcances de esta técnica o no cuentan con un ente que procese la basura adecuadamente una vez que éstos son sacados de la casa. Debemos entonces focalizar los obstáculos para exigir a los organismos competentes la creación de estrategias orientadas a solventarlos. La responsabilidad de la Municipalidad, por ejemplo, no se reduce en sacar la basura de las casas y llevarla al relleno sanitario. También es su deber procesarla adecuadamente.

sábado, 2 de mayo de 2009

Viendo el mundo a través de las gafas verdes

Si quieres cambiar el mundo empieza por cambiarte a ti mismo
…Mahatma Gandhi



Cada día hay más personas interesadas en llevar una vida verde, entendiendo este término como la adopción de hábitos que integramos a nuestra vida con el fin de causar menos impacto en el ambiente, en otras palabras, se busca vivir en armonía con la naturaleza o por lo menos reducir el impacto que producen nuestras acciones del día a día en ella. 

Para obtener cambios a gran escala debemos empezar por cambiar nosotros internamente. No me refiero a cambios drásticos en nuestro estilo de vida, pero sí empezar a actuar de manera activista frente a esta problemática, asumiendo prácticas que colaboren de alguna forma con la conservación del medio ambiente; debemos estar conscientes de nuestro entorno.

Con pequeños hábitos que vayamos asumiendo, podremos lograr grandes avances. 

Como sabemos, uno de los principales problemas es la basura que generamos, por lo es necesario buscar la manera de disminuir dicha producción. Para eso debemos estar más alerta y conscientes acerca de lo que adquirimos y usamos, es importante tomarnos unos minutos antes de comprar algún bien o servicio y preguntarnos ¿realmente necesito esto?, ¿qué influencia o impacto tendrá esto en nuestro medio ambiente?, ¿cuánto tiempo posee este producto de vida útil?, ¿generará más basura?, ¿el empaque del producto está hecho con materiales reciclados?, ¿se puede reciclar el envase del bien o el producto en sí una vez utilizado? ¿son productos o servicios ecológicos?, dependiendo del caso ¿cuánta energía consume?, ¿existe algún producto que posea las mismas características del que busco, pero que ofrezca más beneficio al ambiente?, etc. Luego, si este genera algún residuo o desecho (lo cual es muy probable), ésta se debe reciclar, por lo que obviamente debemos manejar información sobre qué y cómo reciclar; finalmente, sigue siendo nuestra responsabilidad saber qué pasa con estos desperdicios luego de haberlos sacado de nuestros dominios (casa, oficina, etc.), por lo que debemos exigir a los entes gubernamentales que generen mecanismos para procesarlos o al menos tenemos que informarnos sobre las empresas que colectan los desperdicios reciclados y los transforman, así podremos crear estrategias de apoyo con estas compañías, de esta manera daremos continuidad a nuestra iniciativa y habremos asumido toda nuestra responsabilidad al respecto.

Es importante ir avanzando, poco a poco, en nuestro activismo hacia el ambientalismo, integrando en nuestros horarios y actividades costumbres que permitan desarrollar este estilo de vida que queremos adoptar. Existen organizaciones que promueven actividades en beneficios de la recuperación del ambiente, ya sean reforestación de determinadas zonas, jornadas de limpieza, entre otras. Éstas podemos realizarlas en un horario que nos convenga, en muchas ocasiones se pueden adaptar a algunas de nuestras rutinas como pasar un día en la playa, parque o montaña, pero agregando alguna de las actividades con fin conservacionista.

Es vital comportarnos de manera activa no sólo en nuestros dominios, también en nuestras comunidades, educando sobre la temática ambiental y comunicando los pocos conocimientos que tengamos sobre el tema, así daremos apoyo a estas acciones, recordemos que vivimos rodeados tanto de personas como de otros seres vivos y que la interacción entre nosotros y ellos es lo que nos permite y permitirá vivir, así como disfrutar de los recursos que la naturaleza nos ofrece.