miércoles, 24 de marzo de 2010

De las Etiquetas: Productos Ecológicos y Eco-Amigables (II)

 
Trata de dejar el mundo en mejores condiciones que las que tenía cuando llegaste a él
(Sir Robert Baden Powell)


Los productos o servicios ecológicos y eco-amigables están directamente vinculados con la labor de la empresa que los crea. Debería depender de su responsabilidad a nivel ambiental y social que utilicen o no alguna de estas etiquetas en sus productos, pero recordemos que en muchas ocasiones son empleadas sólo como estrategias manipuladoras de mercadeo. Por lo tanto, es importante entender el verdadero significado de estos términos para poder distinguir su buen uso. Además, queda de parte del consumidor apoyar estos productos para que aumenten su variedad en el mercado y para que las empresas se sientan en la obligación de adoptar y desarrollar una filosofía de responsabilidad con el ambiente.

Ecológicos. Factores a evaluar
Aquellas compañías que manejan procesos eficientes, crean productos o servicios de bajo o ningún impacto con el ambiente y, que con el paso del tiempo, buscan aumentar su nivel de eficiencia y de mejor manejo de los recursos, son las únicas que deberían catalogar a sus productos o servicios como ecológicos.

El compromiso ambiental de las empresas es medido y va aumentando a través del tiempo y se evalúa mediante la eficiencia en el manejo de recursos durante sus procesos de producción, almacenamiento y distribución, por ejemplo: se toma en cuenta el nivel de consumo de energía y agua, las materias primas orgánicas empleadas, el manejo y destino de los residuos que genera, así como, si estos contaminan o no.

Lamentablemente esta información no está a simple vista del consumidor final, por lo que éste deberá fijar su atención en lo que adquiere. Al momento de comprar un producto, o recibir un servicio, el consumidor puede guiarse por otros aspectos que sí están a su alcance, por ejemplo: existen productos que incluyen información sobre su vida útil y los niveles de consumo de energía o agua que requieren. Como es el caso de algunos electrodomésticos o aparatos electrónicos.

Es cierto que, actualmente, existen quienes manejan herramientas y tecnologías que contribuyen a generar un menor impacto sobre el medioambiente, pero no se puede ignorar la labor realizada por otras compañías quienes poco a poco van integrando y desarrollando métodos “eco-amigables”.

Eco-amigables
Los productos eco-amigables manifiestan su filosofía ambientalista de diferentes maneras. Por ejemplo, tratan de eliminar el uso de químicos y utilizan productos biodegradables en sus procesos, al empaquetar sus productos evitan el exceso de éste, disminuyen el uso de plástico y/o utilizan empaques que pueden ser reciclados o hechos con materiales reciclados.

En el caso de los servicios, muchas veces es más sencillo identificar aquellos que manejan una filosofía “ecológica o eco-amigable”, ya que será demostrado durante el desarrollo y disfrute del mismo. Tiendas que disminuyen o eliminan el uso de bolsas plásticas y optan por las de cartón o tela, cafés u otros locales de comida donde se utilizan tazas o vasos de algún material diferente al plástico, comercios que promueven el reciclaje de empaques, tour-operadores que brindan un servicio eco o geo turístico, entre otros.
 

domingo, 7 de marzo de 2010

De las Etiquetas: Productos Orgánicos (I)

 


No se puede creer en lo que no se entiende
(P. Abelard)

 
Desde hace varios años se ha hecho más evidente la presencia en el mercado de productos y servicios etiquetados como orgánicos, ecológicos o en otros casos eco-amigables. En ocasiones estos términos se utilizan como herramientas de mercadeo para catalogar productos y servicios que verdaderamente no poseen los atributos o características merecedores de estos. Existen diferencias importantes que se deben conocer para mejorar nuestra decisión de compra como consumidor y no dejarnos llevar sólo por estrategias de mercadeo manipuladoras.

El uso de esta terminología se ha originado para diferenciar productos que por su manufacturación, ingredientes, empaques u otros particularidades generan un menor o ningún impacto sobre el medio ambiente. A diferencia de otros que por emplear químicos o tecnologías de diferentes estilos en estos procesos afectan tanto al medio ambiente como al consumidor.

Los antecedentes
La tendencia de la industria de acelerar procesos de producción para incrementar sus ganancias con rapidez, asistir mercados cada vez más grandes y ganarle en ventas a la competencia, es una de las causas para el uso de estas etiquetas.

En la producción de bienes y servicios se hace el uso de tecnologías que son nocivas para la salud. A muchos alimentos se le agregan químicos para que crezcan más rápido o se conserven por más tiempo. A los animales comestibles, por ejemplo, se les inyectan hormonas en sus dietas, además de criarlos en espacios reducidos donde están hacinados unos con otros, coartando su libertad de movimiento. También se crean ambientes hostiles dónde estos son sometidos a luz artificial constante para simular la luz del día y acelerar su proceso de crecimiento y engorde.

Lo grave, además de la tortura por la que pasan los animales y el daño que se hace al ambiente con el uso de estos químicos, es que somos nosotros los seres humanos, quienes consumimos esos productos y quienes estamos alterando nuestro medioambiente.

Sobre los productos orgánicos
Afortunadamente algunos productores mantienen o están adoptando sistemas de producción naturales y son estos productos los que deben utilizar el apelativo “producto orgánico”. Los productos orgánicos son aquellos bienes alimenticios en cuyo proceso de siembra, cosecha y distribución no han sido contaminados por fertilizantes, pesticidas o preservativos químicos. Han crecido bajos técnicas agrícolas tradicionales sin contacto con químicos o procesos que alteren sus condiciones naturales. Por ejemplo, las frutas hortalizas o vegetales han sido cosechadas luego de culminar su período de  desarrollo natural, no han sido afectadas por químicos que aceleran este proceso. De igual manera en el caso de la carne de animales, ya sean blancas o rojas y los huevos se utiliza el término orgánico cuando los animales han crecido espacios amplios, dónde pueden movilizarse con cierta libertad y no han sido hacinados ni alimentados con hormonas como es un típico caso del pollo.

Adquirir estos productos orgánicos contribuye con la producción local, ya que los productores buscarán mercadear sus productos en las cercanías de donde son cosechados para no aplicarle preservativos. Además, son más frescos y sanos.